Enfrentarse por primera vez a un fogón e intentar realizar un plato, ya sea por necesidad, curiosidad o por la atracción natural de la cocina es siempre una tarea difícil.
La necesidad de comer a diario, una vez emancipado, en un mundo urbano, donde las prisas, los agobios y la falta de tiempo es evidente, unido al interés por tomar productos naturales, ya un poco hartos de comer de botes y sobres, nos lleva a la necesidad de aprender a...
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